
A priori, buscar y encontrar información en la red parece que es un proceso sencillo y sin ningún peligro. A diario, entramos a internet para consultar datos, leer sobre todo tipo de temas, nutriendo nuestro conocimiento con el que nos aparece en los resultados de los buscadores. Pero, ¿cómo sabemos que estamos bien informados, cómo sabemos que esta información compartida es cierta o falsa? ¿Nos preocupamos suficiente de verificar el contenido de las webs que hay colgadas en la red? ¿Nos preguntamos por la credibilidad de todo lo que está publicado?
En la línea del debate que acabamos de plantear, deberían saltar todas las alarmas cuando encontramos contenidos en internet que no son rigurosos ni responden a requisitos de calidad y credibilidad suficientes como para tener certificaciones. Es lo que se ha destapado con el caso del joven que murió tras "abandonar el tratamiento médico para la leucemia e inició una pseudoteràpia recomendada por un curandero que asegura ser capaz de curar el cáncer con vitaminas".
El objetivo de la denuncia del padre del chico es evitar la difusión de mensajes contrarios a la ciencia médica. Según el informe de la misma Audiencia Provincial de Valencia, la promoción de este tipo de falsos tratamientos están amparados y se difunden mediante webs que no tienen ningún tipo de certificado ni acreditación de calidad ni de veracidad. En este sentido, la tarea de Web Médica Acreditada con la ayuda de sus evaluadores médicos, es verificar los contenidos de las páginas relacionadas con el ámbito sanitario para garantizar la calidad y certeza de la información médica que se publica en la red y emitir certificaciones que así lo acrediten.
Si tienes una web médica y quieres conseguir nuestro sello puedes hacer solicitud aquí.